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viernes, 24 de diciembre de 2010

Silent Night...


I can see you in the snow
I can tell that you've been crying
There's nothing in these lights that glow
That tells you that this world's not dying
But underneath these blankets white
Glows a warmer kind of light
You won't have to sing alone
I can see you in the snow
Crystal tears have started drying
There's something in these lights that glow
A Savior in a manger lying
Up above these blankets white
Are angels filling up the sky
A star is burning in the night

jueves, 25 de noviembre de 2010

The Walking Dead # 01-59


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Luego pongo los demás.

martes, 23 de noviembre de 2010

Room of Angel...



You lie, silent there before me.
Your tears, they mean nothing to me,
The wind howling at the window,
The love you never gave,
I give to you.

Here's a lullaby to close your eyes. Goodbye. It was always you that I despised. I don't feel enough for you to cry, oh well. Here's a lullaby to close your eyes... Goodbye.

The Sandman...


"Have you ever been in love? Horrible, isn't it? It makes you so vulnerable. It opens your chest and it opens your heart and it means someone can get inside you and mess you up. You build up all these defenses. You build up this whole armor, for years, so nothing can hurt you, then one stupid person, no different from ...any other stupid person, wanders into your stupid life. You give them a piece of you. They don't ask for it. They do something dumb one day like kiss you, or smile at you, and then your life isn't your own anymore. Love takes hostages. It gets inside you. It eats you out and leaves you crying in the darkness, so a simple phrase like 'Maybe we should just be friends' or 'How very perceptive' turns into a glass splinter working its way into your heart. It hurts. Not just in the imagination. Not just in the mind. It's a soul-hurt, a body-hurt, a real gets-inside-you-and-rips-you-apart pain. Nothing should be able to do that. Especially not love. I hate love."

~ Rose Walker - The Sandman - The Kindly Ones

viernes, 19 de noviembre de 2010

Well...

Es mi intención rescatar este olvidado blog. Por lo pronto, en mis próximos planes, tengo pendientes hacer un par de dibujos, uno para el foro de Comicastle con el tema navideño, para lo cual estoy pensando en un Spawn con un gorro navideño, tal como aquel que dibujara McFarlane hace años, y el otro dibujo es una versión mía de The Crow según James O’Barr. Al menos ya los tengo visualizados en mi mente, así que espero hacerme de tiempo entre la escuela y la casa para desarrollarlos.

También tengo un escrito que ya casi terminé, aunque todavía estoy por decidirme por el título. Originalmente se iba a llamar “El Hombre Deconstructor”, pero conforme iba escribiendo más se iba alejando de la idea y más se parecía a otra cosa. Ya llegará el nombre.

Es difícil escribir cosas como estas. Y a la vez fácil. Es tan personal y te sientes tan expuesto.

Bienvenido a mi mismo de vuelta.

…Deus

PD: Estoy en un estado de depresión latente.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Pet Semetery...


“The soil in a man's heart is stonier.”
-Victor Pascow

martes, 10 de agosto de 2010

10...



1…

Están ahí, nadie los ve pero yo sí los veo, en las cortinas, en el ropero, en la ventana, en mis muñecos, en el cabello de mi hermana, en la oscuridad. Están en todas partes, pero nadie me cree. Unos están sonriendo y otros no. Unos parece que se burlan y otros estoy seguro de que me odian. Tienen diferentes caras, unos son payasos y otros monstruos, unos animales y otros hombres. Todos me observan, como si esperaran algo de mí, como si quisieran que yo les diera algo, pero los vigilo y los veo yo también, para sorprenderlos al primer movimiento. Pero hay uno que no veo, hay uno que es el peor de todos, el que me da más miedo, no lo veo pero sé que está ahí, se siente... Es el que vive debajo de mi cama.

2…

Nunca me he atrevido a asomarme más allá de la orilla de mi cama, pero no hay duda, mi mamá podrá decirme que no hay nada, que todo es mi imaginación, pero ella no ve las cosas como yo lo hago, no sabe lo que yo sé. Ella ya creció y sus ojos han cambiado y no se da cuenta de muchas cosas, pero yo sí, yo sé lo que pasa. El tren que se me perdió seguramente está ahí, pero por mí que se lo quede. ¿Me podrá ver él a mí? ¿Y si me ve a través de la cama? No, que no lo haga. Siento cosquillas en mis piernas y mis pies, pero no son cosquillas de las que me gustan, siento como si gusanos de esos que tienen muchas patas subieran por mi piel. Recojo mis piernas y sigo contando. Y le pido a Dios que mis ojos nunca cambien.

3…

¿Cómo puede dormir mi hermana tan tranquila? ¡Simplemente se acostó y se quedó dormida! Yo no podría hacer eso. ¿Cómo será morir? ¿Hará frío? ¿Te dará hambre? ¿Se podrá regresar de la muerte? Yo no quiero morir. Cuando crezca, voy a ser doctor y voy a crear una vacuna para que nadie muera. Voy a hacer que mi papá viva de nuevo. Y vamos a ser como una familia de nuevo, no como lo que somos ahora con ese señor que se duerme con mi mamá y que…

4…

Tengo ganas de hacer pipí. Pero no me quiero bajar de la cama. Por favor Dios, quítame las ganas de hacer pipí.

5…

Siempre llega cuando cuento a las 10. Yo no quiero. Antes yo era muy valiente, mi papá siempre me lo decía. Yo no le tenía miedo a la oscuridad ni a la gente, principalmente a los adultos, pero todo cambió desde que mi papá murió. Estoy seguro que mi mamá y mi hermana lo extrañan, pero no tanto como yo. Así ese hombre no estaría con mi mamá y no nos… lastimaría a mi hermana ni a mí. Y yo no le tendría miedo al monstruo que vive debajo de mi cama. Ahora que lo pienso, creo que ese señor lo trajo. Antes yo no tenía miedo.

6…

No se oyen ruidos. Eso me asusta. Encojo mis pies y me abrazo las piernas. Estoy cubierto hasta la cabeza y le pido a Dios que me haga invisible. ¿Por qué nadie me cree? El monstruo trajo a toda su pandilla con él. Y se esconden en las cortinas y los muebles. Se esconden en mis juguetes y en mi closet. En mis cajones. ¿Cómo le harán? En el día no tengo miedo de buscar mis calcetines pero en la noche no me atrevo a abrir mis cajones. Se esconden ahí y yo no me atrevo a sacarlos. También se pueden quedar con mis calcetines si quieren.

7…

Ya me hice otra vez pipí en la cama. Mamá me dice que tengo que pararme a hacer pipí en el baño, pero me da miedo. Prefiero estar todo mojado que pararme porque estoy seguro que él me agarraría. Seguro me va a regañar y a pegar mañana.

8…

Prefiero los monstruos de las cortinas. Al menos puedo vigilarlos, pero no al que está debajo de la cama. Si fuera una hormiga me escaparía por la ventana, o si fuera grande como mi papá, podría enfrentarlo, pero no puedo, soy chiquito, tengo… así de años y no puedo. Si pudiera volar tomaría a mamá y a mi hermana y me la llevaría por la ventana. Muy lejos de aquí. Al infinito y más allá.

9…

Oh no… Se oye que se mueve, se oye como se arrastra exactamente debajo de mi cama, como si fuera una serpiente. Me da asco. Tengo miedo. Diosito. Tengo mucho miedo, lo oigo acercarse, aquí viene. Me quiero hacer el dormido pero no puedo porque estoy temblando. Tengo mucho miedo. Diosito ayúdame. Ya está aquí.

10...

-Hola, “hijo”.

jueves, 3 de junio de 2010

La Velocidad de la Luz...


-¿Cómo dices que te llamas?
-Azrael.
-Muy bien Azrael, antes de que nos vayamos, te quiero explicar esto, no te preocupes, porque va a ser de una manera muy sencilla para que me entiendas, ¿de acuerdo?
-De acuerdo Albert, y te lo agradezco.
-Agradécemelo cuando lo comprendas. Pareces ser un chico listo, pero no está demás simplificar las cosas. Mira, yo le llamo a mi teoría la teoría de la relatividad, y tiene mucho que ver con los descubrimientos de Galileo, ¿conoces a Galileo?
-Por supuesto que sí, de hecho, he platicado con él un par de veces. Algo obstinado, pero de buen corazón, sin duda.
-Bien, pues, a ver, ¿alguna vez has estado en un avión?
-No los utilizo para volar, pero si he estado en varios de ellos. Más de los que quisiera contar.
-Muy bien, ¿te has preguntado porqué una sobrecargo en un avión no sirve la comida mientras hay turbulencias, y espera a que deje de agitarse el avión antes de colocar las bandejas? La razón es obvia: si intentase servirnos mientras el avión se está moviendo nos echaría todo encima. La pregunta te puede parecer una bobada, pero tiene una segunda parte que no lo es: ¿Por qué la sobrecargo sí puede servir la comida cuando se acaban las turbulencias y el avión lleva un vuelo uniforme? Si lo piensas con cuidado, es un hecho bastante sorprendente. Al fin y al cabo un avión de pasajeros suele moverse a unos mil kilómetros por hora respecto al suelo, y eso es una velocidad enorme. En principio una bandeja debería al menos vibrar. Pero no es así. Si el vuelo de un avión es uniforme, los pasajeros ni siquiera notamos que se está moviendo. Y lo mismo ocurre cuando viajamos en un buen tren o en un buen coche: mientras no haya cambios de velocidad ni de dirección y el vehículo se mantenga en movimiento uniforme, los pasajeros ni nos enteramos de que nos estamos moviendo, al menos que miremos por la ventanilla y veamos los árboles pasar, y podemos hacer dentro de nuestro vehículo las mismas cosas que si estuviésemos en casa quietos.
-Muy interesante Albert, nunca me había detenido a pensarlo de esa manera.
-No mucha gente lo hace Azrael, este hecho es lo que se conoce en física y matemáticas como Principio de Relatividad, un principio que demostró tu amigo Galileo y que nos dice que todas las leyes de la mecánica son las mismas para todos los sistemas de referencia que se muevan de manera uniforme. Este principio nos garantiza que da igual desde qué sistema de referencia midamos los movimientos de un cuerpo: siempre encontraremos las mismas leyes. Solo ha de cumplirse una condición: que elijamos sistemas de referencia que se muevan de manera uniforme los unos respecto a los otros. Utilizando este principio, a finales del siglo XIX, dos científicos estadounidenses llevaron a cabo un descubrimiento sorprendente: la velocidad de la luz es constante en todas partes. Este descubrimiento se conoce con el nombre de Ley de Propagación de la Luz, la cual es una ley universal que nos dice que la luz se mueve siempre en línea recta, y con una velocidad constante de 300 000 kilómetros por segundo. Imagínate Azrael, ¡300 000 kilómetros por segundo! ¿No es maravilloso? Imagina poder moverse a esa velocidad, cruzar grandes distancias en cuestión de segundos y ver el mundo detenido mientras te mueves a esa rapidez. ¿No sería algo magnífico?
-De hecho, sí lo es Albert. Cruzar el espacio y pasar junto a las galaxias y los planetas es algo que no tiene palabras. Entiendo perfectamente a Galileo, a Newton y te entiendo a ti. Esa búsqueda de otros límites, ese anhelo por demostrar que lo eterno existe y ese deseo por tocar el borde de lo infinito. Claro que sé a lo que te refieres Albert, y yo quisiera poder experimentar ese deseo que sientes y que sigue haciendo que tu mirada brille y tu voz se acelere, porque una cosa es tener ese deseo en tu corazón y otra cosa es vivirlo todos los días. Yo quisiera poder sentir el amor que tu sientes por tus libros, esa hambre de conocimiento por cosas nuevas, quisiera poder morder una manzana y distinguir su sabor del de una pera, o sentir el amor que ustedes sienten por sus hijos o por sus mujeres. Creo que has sido un hombre muy afortunado Albert. Pero ha llegado el tiempo, y es hora de que nos vayamos.
-Sí, sí, tienes razón. Ustedes siempre con prisa. ¿Tengo que levantarme? Casi no puedo caminar. Que paradójico. Casi no me puedo mover y yo queriendo viajar a la velocidad de la luz.
-Creo que en eso yo puedo ayudarte. Toma mi mano Albert, y no cierres los ojos, porque este viaje apenas está por comenzar.

martes, 25 de mayo de 2010

Loki.



Patéticos humanos. Tristes y patéticos humanos. Miradlos. Dan pena, dan risa… dan vergüenza. Regocijándose en placeres mundanos, dignos de los animales. ¿Qué saben ellos de las delicias divinas? ¿Qué saben ellos de poder y gloria? Asquerosos. Veneran prácticamente a cualquier cosa que se les ponga frente a ellos que sea ligeramente diferente, y la ponen en un altar y le ofrecen sus ridículos sacrificios en espera de ser recompensados. Dicen que tienen libre albedrío pero en realidad se mueven al compás de las masas. Hacen lo que les decimos que hagan. Hacen lo que yo quiero que hagan.

¡DIOSES! ¡SOMOS SUS DIOSES! ¡SOY SU DIOS!

Puedo hacer que me adoren de mil maneras, tomar la cara y la forma de cualquiera de sus ídolos. Vírgenes y santos significan nada para mí. Leyendas y mitos me vienen bien, mientras tenga un disfraz diferente para cada ocasión y para cada cultura, todos ellos vendrán a adorarme. Puedo tomar la imagen de un Buda o de un cristo, puedo hacer llorar sangre a las estatuas o que millones vengan a mis centro de adoración, que besen los pies de los santos o las astas de los bueyes, ¡porque al final me están besando a MÍ! Tengo tantos nombres, tantos sexos, tantas formas como quieran. Y todos ellos son míos, todos ellos soy yo. En todas las culturas existo. Todos me conocen, pero todos me niegan, todos me ignoran, todos me temen pero todos me buscan. Hipócritas orgullosos, tan llenos de sí mismos.

Pero por supuesto que no me quejo, todo esto es bueno para mí. La confusión, la ignorancia, el orgullo y la fe ciega. Todo eso me hace lo que soy, el Príncipe de la Mentira. El Señor del Engaño. Y es que tan sólo basta con que yo les diga lo que quieren escuchar, lo que quieren oír, y no lo que necesitan saber. Esto es tan fácil, nadie quiere saber la verdad, todos prefieren seguir engañados. Por eso es que voy ganando. Todos se tragan mis mentiras. Todos morirán engañados. Todos y cada uno de ellos morirá creyendo en mis mentiras. Ni uno sólo vale la pena, y tengo millones de ellos para jugar a mí placer.


Pero… me pregunto, ¿qué ve mi padre en ellos, que envía a su hijo, a mi hermano, para salvarlos?