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sábado, 27 de junio de 2009

Madres de la Noche...

Madres de la Noche
Deus

Si me pongo este top, y lo aprieto un poco más de la parte de abajo, mmmhhh... Así, bien, se me ven mucho mejor mis senos, más grandes y más levantados, de verdad se ven hermosos, redondos, y si este escote lo bajo un poco, procurando que quede un poco suelto, lograré el efecto deseado, que todos me miren, que volteen a ver mis senos.

Ahora... mis piernas se ven hermosas con estas medias. Debo verme bien, debo lucir mejor que nunca, por él. Debo recordar que todo lo hago por él. Es mi vida, mi sol, mi luna y mis estrellas... mi universo entero. Todo debo hacerlo por él, mi hombre. Sé que debo comprar un perfume de mejor calidad, pero este deberá ser suficiente esta noche, no puedo gastar más, todo lo debo ahorrar para él.

Han sido difíciles estos tres años, y no sé a cuántos hombres les he dado derecho sobre mi cuerpo, no sé cuántos hombres me han tocado de tantas maneras diferentes, nunca llevé la cuenta y no quiero saberlo. De alguna manera, el desconocerlo hace esto más fácil... no, no más fácil, quise decir más llevadero. Pero también han sido tres años hermosos, porque él ha estado conmigo.

Él siempre ha estado a mi lado, cuidándome, su mirada siempre atenta a lo que hago, aunque ahora está dormido en la cama, sé que está soñando conmigo, porque a él, a él sí se lo he dado todo, sin reservas, sin límites, sin miramientos. Ël es todo lo que tengo. Mi hogar no está en este mundo, no tengo nada que me tenga atada a este mundo, me podría ir cuando quisiera, pero por él no lo hago. Yo le pertenezco a él. Soy suya.

Estas zapatillas me quedan bien, siempre me gustaron las zapatillas, desde niña. Yo era una niña muy bonita. Todavía lo soy.

Ya casi son las siete, ya me tengo que ir.

Mi ritual cada noche, antes de irme a, a "trabajar", es acercarme a su rostro, respirar su aliento, tomar un profundo respiro de su aliento, lo suficiente para que me dure toda la noche. Lo suficiente para llegar a la mañana.

Me dicen de muchas formas, zorra, piruja, prostituta, perra, puta... pero no importa. Lo único que me importa en todo este mundo, es cómo me dice él... mamá.